En lo personal, creo que los usuarios deben usar el navegador que les resulte más cómodo y punto. Da lo mismo uno que otro y no creo que haya que promocionar este o aquel; en definitiva, todos serán tan útiles o inútiles como quien los maneje y basta saber las limitaciones de cada uno para poder sacarles el máximo beneficio (
comparativa de navegadores).
También creo que las páginas
web deben adaptarse a ese surtido y no al revés a menos que se quiera excluir a ciertos usuarios. Si eso se hace de manera deliberada, podrá ser una decisión discutible pero aceptable; si eso se hace porque no nos damos cuenta o no nos importa, habrá que tomar medidas para solucionarlo ... dentro de lo posible, claro.
Es cierto que los navegadores no muestran las cosas de la misma manera y que entre
Internet Explorer y el resto hay diferencias sustantivas ya que, simplemente, utilizan un criterio distinto para ciertas cosas. No sé ni me importa cuál de esos criterios es el razonable, probablemente ambos y, en todo caso, deberían ponerse de acuerdo para no complicarnos la vida pero, eso ya no depende de nosotros.
¿Es posible hacer que un sitio
web se vea igual en
TODOS los navegadores? Sí y no ... en realidad, depende del sitio del que hablemos. A medida que las páginas se vuelven más complejas, los problemas aumentan y entonces, muchas veces se debe recurrir a incorporar propiedades
CSS especiales o una hoja de estilo diferente (
más información).
En realidad, muchas veces, este tipo de
hack para tal o cual versión es sólo una manera rápida de solucionar un problema que no comprendemos y que tiene alguna otra solución posible. Otras veces, parece casi inevitable ya que hay ciertas diferencias que son irreconciliables y tratar de compatibilizar las cosas es como luchar contra el viento.
Aún así, aún entendiendo esas diferencias, hay algo evidente con lo que debemos lidiar y que nos afecta mucho más. Los navegadores no sólo son diferentes entre si sino que sus versiones difieren unas de otras. El caso paradigmático es
Internet Explorer 6 que fue lanzado en
agosto del 2001 y que tuvo dos correcciones importantes en el
2002 y en el
2004.
Con ese simple dato nos daremos cuenta de dónde está el problema ...
IE6 tiene unos siete años de antigüedad y siete años en la
web es equivalente a varios siglos en la vida real ¿Una prueba? en el
2001 comienza a existir la
Wikipedia, se lanza
Windows XP, no existe
YouTube, no existe
WordPress,
Blogger es apenas un experimento de garage. No hay servicios
online, internet es "algo raro" y quienes la usan son más raros aún.
Años después, en
octubre del 2006 sale una nueva versión:
IE7, con todos los problemas que quieran pero resuelve sustancialemente muchas de las limitaciones de la versión anterior ¿y qué ocurre? Nada. A diferencia de lo que pasa con otros navegadores, los usuarios se resisten a usarlo y si bien al inicio había razones para eso (se verificaba la legalidad del sistema operativo), hace ya mucho que
Microsoft se dio cuenta que esa era una mala decisión y liberó la descarga. Pasaron casi dos años y, hasta hace poco, la versión
6 seguía siendo la más utilizada con todos los problemas que eso acarrea.
En el 2007, el 50% de los usuarios tenía IE6 y sólo el 29% utilizaba IE7.
Desde hace tiempo,
los desarrolladores vienen tratando de imponer una idea:
Mandar de paseo a IE6 y eliminar cualquier
hack para que funcione.
¿Es razonable hacer eso?
Es subjetivo. En la práctica, no tengo idea de cómo se ve un sitio con
IE6, no lo uso y ante cualquier consulta sobre el tema contesto siempre lo mismo:
¡actualicen el navegador! Y esto no es un problema de gustos, es que termina siendo una pérdida de tiempo tener que lidiar con algo que, desde el punto de vista tecnológico es una reliquia.
Es cierto, podríamos
instalar múltiples versiones de IE en Windows pero no vale la pena y no resolvería nada. Terminaríamos probando códigos al azar a ver qué ocurre y el resultado sería siempre malo.
El tiempo no pasa en vano, hace ya casi un año que comenzaron a lanzarse
versiones de IE8 y es muy probable que este año ya esté disponible para su descarga. No hay, en este momento, ningún motivo valedero para no
actualizar el navegador que estemos usando. Se trata de simple lógica. Por suerte, las cosas parecen estar
cambiando, tarde, muy tarde, casi demasiado tarde pero ... más vale tarde que nunca.
Click para descargar las versiones desde el sitio oficial de Microsoft.